sábado, 17 de marzo de 2012

De La Casa sosegada.

Toda adulación y todo rechazo nos afectará en exceso. Hay que estar por encima del regalo y por encima del insulto. La sumisión a la voluntad ajena, por culpa del falso yo que vende al verdadero, es el principal enemigo de nuestra libertad. El poderoso no es el que hiere o destruye, sino el que sabe curar y construir. Libremente, y a solas si es preciso.
"La casa sosegada", de Antonio Gala.

No hay comentarios:

Publicar un comentario