Las políticas y acciones conjuntas e individuales de Donald Trump y Benjamín Netanyahu, particularmente a partir de 2025, representan un impacto significativo y mayoritariamente negativo en los esfuerzos globales contra el cambio climático. Este enfoque se caracteriza por el fomento de los combustibles fósiles, la desregulación ambiental y el escepticismo ante la ciencia climática.
Impacto de la Administración Trump (2025 en adelante):
- Guerra contra la Ciencia y Regulación: La administración Trump ha impulsado el mayor retroceso ambiental en la historia reciente de EE.UU., revocando el "hallazgo de peligro" de la EPA de 2009, que era la base científica y legal para regular los gases de efecto invernadero.
- Impulso a Fósiles: Bajo el lema "taladra, nena, taladra" (drill, baby, drill), se fomenta la producción de petróleo y gas, revirtiendo normas sobre vehículos limpios.
- Emisiones Adicionales: Se estima que estas políticas podrían añadir hasta 18,000 millones de toneladas métricas de emisiones de CO2 para 2055
- Desmantelamiento Científico: Se han congelado fondos para investigación, despedido a científicos y cerrado observatorios climáticos.
- Retirada del Acuerdo de París: Se ha confirmado la intención de retirar a EE.UU. del Acuerdo de París sobre el cambio climático.
- Freno a la Cooperación Regional: El gobierno de Netanyahu ha ralentizado las relaciones de cooperación ambiental con vecinos árabes en la región, limitando iniciativas conjuntas de sostenibilidad.
- Enfoque en Seguridad sobre Clima: A pesar de tener tecnologías limpias, el gobierno israelí ha priorizado la producción de gas natural y ha reducido el ritmo de transición a energías renovables, necesario para la sostenibilidad.
- Conflictos de Gestión: Se han reportado deficiencias en la gestión de residuos y quema agrícola descontrolada en Cisjordania, exacerbando la contaminación local.
- Divergencia en el Acuerdo de París: A pesar de la alianza, funcionarios israelíes han expresado que sería "mejor" que EE.UU. permanezca en el Acuerdo de París.
- La combinación de un EE.UU. que abandona las regulaciones climáticas y un Oriente Medio con cooperación ambiental limitada crea un escenario donde la dependencia de combustibles fósiles se fortalece.
- Se percibe un debilitamiento de la cooperación internacional necesaria para la transición energética, aumentando el riesgo económico y de desastres climáticos a nivel mundial.
Impacto del Gobierno de Netanyahu y la Alianza con Trump:
Impacto Global Conjunto:
En resumen, las políticas de Trump y Netanyahu priorizan la expansión de la industria energética fósil y la desregulación, lo que, según los resultados de búsqueda, aumenta el riesgo de no cumplir con los objetivos climáticos globales y empeora la crisis climática.