En una persona, el plano físico y el plano emocional es como la mano, cuando enseñas el dorso, la palma queda oculta y viceversa, pero tanto el uno como la otra forman parte de dicha mano. El mundo emocional es un mundo que ha sido negado durante siglos; hablar de las emociones, era un campo tabú, un campo raro. En algunos entornos se despreciaba o minorizaba a una persona que hablara de su mundo emocional. La sociedad nos ha condicionado a pensar que lo único importante es darle vueltas a la cabeza y tener ciertas ideas fijas sobre cómo son o cómo deberían ser las cosas, y eso va en contra de nuestra realidad como seres humanos. Por eso muchas veces, como mano que queda quieta ante el miedo, se piensa lo que no se dice, se dice lo que no se piensa, se dice lo que no se siente y se siente lo que no se dice.
Que ignoremos el estado emocional de la persona que tenemos enfrente no quiere decir que ese estado no exista.
martes, 9 de abril de 2019
Como mano que queda quieta.
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