De un tiempo para acá me he ido sintiendo como esa pieza de puzle que alguien arrojó en la caja equivocada. Por distintos detalles y por mi arrolladora personalidad, caso poco con las personas que rodean mi vida.
La inconformista, la a veces prepotente y algo narcisista, la que busca la perfección en los amigos, la sensible e irascible, la demasiado mental, la que siempre quiere llevar la razón, la justiciera, la que admira la integridad en las personas, la que detesta lo banal, lo establecido, la ignorancia (según a qué), la intolerancia (a veces adoptada por mí), la mediocridad, la mentira (en todas sus formas)... y que podría no parar, quiere pedir disculpas a todos aquellos a los que ha mirado y la han mirado mal.
Seguiré teniendo la misma personalidad, pero añadiéndole con todas mis fuerzas el respeto, la tolerancia y la humildad.
Ppi.
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