SÍ, YO TAMBIÉN HE ESTADO AHÍ; también era atea, arrogante y me irritaba con algunas frases de autoayuda y esas que, a veces, son tan profundas que desaparecen de nuestro entendimiento.
Las miraba desde una perspectiva egoica, desde el pragmatismo, desde mi pequeño universo; lo que viene siendo desde el tamaño y la acumulación de mis conocimientos.
Si, yo también discutía y me enfadaba con algunas personas sobre estos temas.
Pero un día, por mis circunstancias, me armé de valor y de humildad y empecé a preguntar de dónde venían, porqué decían lo que decían, y cuáles eran sus contextos. Y una cosa me llevo a otra y a otra... y empecé a entender, a comprender y a canalizar muchos textos que, aunque leídos hace años, nunca me sirvieron de nada.
Y todo empezó a cambiar para mejor.
Mi camino, aunque aún sea largo, tiene ya mucho andado.
En ti está salir del victimismo, la queja, la apatía, la ansiedad...
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