Pues si ya es contraproducente una educación basada en collejas y demasiado estricta, resulta que puede que sea peor la basada en la permisividad, ¡qué manía con irnos a los extremos!
El niño será el rey del hogar, no se le llevará la contra para que no se irrite ni coja berrinches, se le comprará y se le dará todo lo que pida; el niño, antes que su padre, antes que su madre, sus abuelos...
consecuencia: niño egoísta. Egoísta hasta el punto de que si llega el momento de su adolescencia y se rebela contra sus padres,o educadores, porque estos empiezan a decir "no"...cuidado; el maltrato filioparental puede aparecer.
Una educación demasiado estricta puede causar pequeños o grandes traumas según la sensibilidad del menor y el grado del abuso; poca autoestima, depresiones, miedo social, inestabilidad, agresividad, sumisión o rebeldía... pero a medida que maduras tienes muchas posibilidades de encaminar y fortalecer tu personalidad, ya sea visitando al especialista, leyendo libros de autoayuda, escuchando entrevistas, buenos amigos...
Pero el otro extremo...
Pero qué mania con irnos a los extremos en esta clase de cosas... demasiados permisivos, demasiados autoritarios.
El niño será el rey del hogar, no se le llevará la contra para que no se irrite ni coja berrinches, se le comprará y se le dará todo lo que pida; el niño, antes que su padre, antes que su madre, sus abuelos...
consecuencia: niño egoísta. Egoísta hasta el punto de que si llega el momento de su adolescencia y se rebela contra sus padres,o educadores, porque estos empiezan a decir "no"...cuidado; el maltrato filioparental puede aparecer.
Una educación demasiado estricta puede causar pequeños o grandes traumas según la sensibilidad del menor y el grado del abuso; poca autoestima, depresiones, miedo social, inestabilidad, agresividad, sumisión o rebeldía... pero a medida que maduras tienes muchas posibilidades de encaminar y fortalecer tu personalidad, ya sea visitando al especialista, leyendo libros de autoayuda, escuchando entrevistas, buenos amigos...
Pero el otro extremo...
Pero qué mania con irnos a los extremos en esta clase de cosas... demasiados permisivos, demasiados autoritarios.
Ppi.
Muy bueno ,y cierto ,los extremos no son buenos..
ResponderEliminar