sábado, 5 de noviembre de 2016

Término medio.

  Pues si ya es contraproducente una educación basada en collejas y demasiado estricta, resulta que puede que sea peor la basada en la permisividad, ¡qué manía con irnos a los extremos!
  El niño será el  rey del hogar, no se le llevará la contra para que no se irrite ni coja berrinches, se le comprará y se le dará todo lo que pida; el niño, antes que su padre, antes que su madre, sus abuelos...
consecuencia: niño egoísta. Egoísta hasta el punto de que si llega el momento de su adolescencia y  se rebela contra sus padres,o educadores, porque estos empiezan a decir "no"...cuidado; el maltrato filioparental puede aparecer.
  Una educación demasiado estricta puede causar pequeños o grandes traumas según la sensibilidad del menor y el grado del abuso; poca autoestima, depresiones, miedo social, inestabilidad, agresividad, sumisión o rebeldía... pero a medida que maduras tienes muchas posibilidades de encaminar y fortalecer tu personalidad, ya sea visitando al especialista, leyendo libros de autoayuda, escuchando entrevistas, buenos amigos...
  Pero el otro extremo...
Pero qué mania con irnos a los extremos en esta clase de cosas... demasiados permisivos, demasiados autoritarios.
 Ppi.

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