jueves, 16 de abril de 2026

Cuando me pierdo, vuelvo donde me veo

NO ESTAMOS PERDIDOS. ESTAMOS EVITANDO

Ya no soy la misma que hace un año, y tampoco seré la misma cuando acabes de leer esto, porque algo en mí ya ha cambiado.

Hoy no necesito la validación de nadie ni pertenecer a nada o a alguien. He visto lo humano sin filtros: la miseria, la soberbia, la rabia, la envidia, la ira, la avaricia, el egoísmo… y la capacidad de aprovecharse, manipular y mirar hacia otro lado cuando conviene.

 También hay fragilidad. Pero no es excusa.

Y no está fuera. Está en cómo evitamos mirarnos, en cómo justificamos lo que hacemos, en cómo señalamos fuera lo que no sostenemos dentro. Hoy veo algo claro: no es que estemos perdidos, es que evitamos vernos cuando más hace falta.

Decimos que no hay certezas, pero vivimos como si las hubiera. Decimos que no hay control, pero necesitamos sentir que alguien lo tiene. Seguimos esperando que algo externo nos ordene, que alguien nos diga qué hacer, que alguien nos salve.

 No va a pasar. No porque no exista ayuda, sino porque nadie puede hacer el trabajo por ti.

Hoy entiendo que la acción no nace del pensamiento, porque pensar no cambia nada si no se ejecuta. Tampoco nace de la emoción, porque sentir no sostiene nada si no hay dirección. La acción nace cuando decides y te haces responsable de lo que implica. Y eso es lo que evitamos.

Hoy no estoy más cerca de nada superior. Estoy en mí. Eso incomoda más que cualquier teoría, porque estar en uno mismo implica dejar de culpar, de esperar, de justificar.

Hoy no puedo expresar todo lo que veo, pero ya no lo suavizo. No es dureza, es claridad. Ya no miro para asustarme de mí ni de lo que veo fuera. Miro para entender lo que hay, para no reaccionar y para elegir con conciencia.

¿Qué vas a hacer distinto hoy con lo que ya ves?

Matilde Trejo García
Raíz Viva · Agente de Cambio Social
Lectura de procesos sociales y humanos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario